Cómo elegir la lámpara de cada habitación

Elegir bien una lámpara tiene menos que ver con el modelo y más con la habitación: dónde cae la luz, a qué altura y con qué tono. Estas son las reglas que usan los interioristas, resumidas para que aciertes a la primera.

Tres capas de luz

Una habitación agradable combina tres tipos de luz. La general llena el espacio y suele venir del techo. La de ambiente crea rincones y se enciende al caer la tarde: lámparas de pie, de sobremesa o apliques. La de tarea ilumina donde lees, cocinas o trabajas. No hace falta tenerlas todas a la vez: empieza por la que más echas de menos.

Salón

Una lámpara de techo da la luz de base, pero lo que hace acogedor un salón por la noche son los puntos de luz bajos. Pon una lámpara de pie junto al sofá o la butaca, un poco por detrás del hombro, y completa con una lámpara de sobremesa en la cómoda o la mesa auxiliar. Con dos o tres fuentes de luz cálida encendidas, la del techo puede quedarse apagada.

Comedor

La mesa manda. Elige una lámpara colgante que mida entre la mitad y dos tercios del largo del tablero y cuélgala centrada, con la parte baja a 70–80 cm de la mesa: ilumina todo el tablero y no tapa la vista entre quienes están sentados. Para una mesa rectangular de 160 a 240 cm, una lámpara alargada como Trazo; para una mesa redonda, uno o dos colgantes compactos como Bruma.

Dormitorio

En techos de altura normal, una lámpara fijada al techo como Mikado ilumina sin estorbar; céntrala sobre los pies de la cama para que no deslumbre cuando estás tumbado. Para leer, mejor luz a los lados del cabecero: una lámpara de mesilla, un aplique de pared a 60–70 cm del colchón o un colgante pequeño como Duna, que deja la mesilla libre.

Cocina

Sobre una isla o una barra, dos o tres colgantes en fila, a unos 70 cm del tablero y separados 50–60 cm, dan luz de trabajo y ritmo. Si el colgante lleva bombilla vista, como Bruma, usa una LED de filamento cálida (2.200–2.700 K).

Baño

La luz que favorece la cara llega de frente, no desde arriba. Coloca un aplique a cada lado del espejo, a la altura de los ojos (160–170 cm del suelo) y a 15–20 cm del borde, siempre fuera de la zona de ducha o bañera. Vela, de cristal estriado, reparte la luz sin sombras duras.

Recibidor y consola

Es lo primero que ves al llegar a casa. Una lámpara de sobremesa escultórica sobre la consola, como Espira, da la bienvenida y decora incluso apagada. Si no hay enchufe cerca, una lámpara sin cable recargable como Petra lo resuelve.

Luz cálida, neutra o fría

La temperatura de color se mide en kelvin (K). Para salones y dormitorios, luz cálida de unos 2.700 K. Para la cocina, el baño o una mesa de trabajo, neutra (unos 4.000 K) si necesitas ver bien los detalles. La luz fría, por encima de 5.000 K, rara vez queda bien en casa por la noche. Varias de nuestras lámparas permiten cambiar entre los tres tonos.

Medidas rápidas

  • Colgante sobre la mesa: entre la mitad y dos tercios del largo de la mesa, a 70–80 cm del tablero.
  • Colgantes sobre la isla: a unos 70 cm del tablero y separados 50–60 cm.
  • Lámpara fijada al techo: la mejor opción con techos de 2,40 a 2,70 m.
  • Apliques junto al espejo: a 160–170 cm del suelo y a 15–20 cm del borde.
  • Apliques junto a la cama: a 60–70 cm por encima del colchón.
  • Colgante como luz de mesilla: a 50–60 cm por encima de la mesilla.

¿Dudas con tu caso? Cuéntanos qué espacio tienes y te ayudamos a elegir, o mira todas las lámparas.